Inspirado en el ritual del Hammam marroquí este exfoliante suaviza la piel al máximo y le deja hidratada. Obviamente no puede compararse a los resultados de la utilización del jabón negro y el guante exfoliante marroquí, no esperes que salgan esos “gusanitos” de células muertas. El jabón negro es una pasta obtenida de la aceituna negra con una textura de mantequilla y que pese a resultar grasa es mas que recomendable usarla en pieles mixtas o grasas, aunque todo tipo de piel puede beneficiarse de los resultados.
El exfoliante de Galénic combina aceite de Argán, jabón negro y gránulos exfoliantes de la nuez de Argán. El aceite de Argán tiene propiedades hidratantes y regeneradoras, además es un excelente antioxidante ya que Galénic lo formula junto con la vitamina E. El jabón negro limpia la piel e hincha las células muertas para que se retiren con mayor facilidad. Los gránulos de la nuez de Argán son muy pequeños para no agredir la piel pero a la vez la exfolian para proporcionar una suavidad incomparable.
Se vende en farmacias por un precio aproximado de 20 a 25 euros.