SKll es una marca japonesa que me chifla, cuando llegó a España no tardé en probar varios de sus productos, siempre tengo que tener un bote de su famosa Essence al fondo del armario o en el neceser cuando viajo. Con esta marca me pasa lo mismo que con La Mer, no me dejo llevar por las engañuflas habituales sobre ingredientes sintéticos o naturales con propiedades divinas, pero pese a que estas marcas no incluyen principios buenos, el resultado en la piel está ahí... encima después de la limpieza, no como con Kanebo.
Toda marca asiática tiene su línea blanqueante, incluso las marcas que vemos habitualmente en España tienen su propia línea pero sólo se distribuyen en Asia. La de SKll se llama Whitening Source, consta de varios productos que se centran en la vitamina C y la niacinamida como principios activos, y como no: la Pitera. Este último ingredientes es la estrella de todos los productos de SKll, en el CI te hablarán de la Pitera cada vez que vayas al stand, bueno pero ¿qué es la Pitera?. Simple y llanamente es una levadura, de ahí la bonita historia de SKll: descubrieron la pitera por la increíble suavidad de las manos de los trabajadores que destilan sake en Japón; investigaron unos cuantos años para descubrir el fermento perfecto para unos productos de cosmética. Al fin y al cabo muchas marcas utilizan levadura para tratar la piel, Clinique y Estée Lauder sobre todo, Even Better Clinical tiene como principio activo la levadura. La levadura utilizada por SKll además mejora la hidratación de la piel, inhibe la producción de melanina y tiene un efecto antioxidante; esto según estudios clínicos. Por todo esto prefiero mil veces SKll antes que Kanebo, es una marca sin sustancia.

Decir que este es un tratamiento para piel apagada, con falta de luminosidad, también puede usarse para tratar la hiperpigmentación (depende de los productos que se usen). Yo estoy usando la Clear Lotion y la crema Skin Brightener.

La loción Clear Lotion se vende como un tónico, pero es bastante distinto. Cuando lo compré me recomendaron usarlo de dos formas y que escogiera la que más me gustaba: aplicándolo con un algodón o con las manos. Definitivamente prefiero aplicarlo con las manos, tiene una textura gelificada muy parecida a la de un suero. La utilizo después del tónico, a modo de sérum, de hecho a veces la mezclo con un sérum líquido con un 20% de vitamina C del que hablaré en breve. El producto tiene una base de glicoles, lo que le da una textura muy ligera y fácil de aplicar, además obviamente por la presencia de éstos hidrata muchísimo. Entre los glicoles encontramos la Pitera, la vitamina C y niacinamida; lo que realmente va a dar luminosidad. En el medio extracto de menta, irritante que no aporta nada a la piel; un glicosaminoglicano, para hidratar; y una forma de proteína para aportar colágeno; es resto son texturizantes y conservantes. Cabe destacar que la fórmula no tiene perfume, un gran punto a favor. Llevo utilizándola como dos meses, día y noche y no puedo estar más contento. Me parece que da los resultados de un sérum aclara mucho el tono de piel. Además pese a los brillitos que se ven al principio, una vez extendido el producto, los polvos de mica son imperceptibles. La compré en El Corte Inglés por 65 €, en España se encuentran sólo en algunos centros.


La crema Skin Brightener tiene una textura riquísima pero una vez aplicada no pesa, claro yo la estoy usando en invierno... quizás en verano resulte demasiado rica. Se trata de una crema de tratamiento para todo tipo de piel, la base es de silicona volátil con glicerina así que no debería dar problemas en piel grasa. Los ingredientes principales son Pitera, dos formas tanto de vitamina C como de vitamina E, vitamina B5, alantoína, extracto de alga y aceite de maíz; el resto son texturizantes, humectantes y conservantes. Me encanta la consistencia tan rica que tiene, protege muy bien del viento y el frío, evita que la piel se reseque. En cuanto a luminosidad hace lo que promete, en unos días se nota. Quizás pese a que no lleve ingredientes contraproducentes para una piel con tendencia grasa, al cabo de las horas empiezan a brotar los brillos en la nariz. Al igual que la loción la compré en ECI por 175 €, el tarro trae más de lo habitual: 75 ml., típico de algunas marcas japonesas, por cierto el curioso packaging lo que hace es proteger la vitamina C y evitar que se oxide.